¿Cuándo empezamos a tocar obras de Bach?
- janirayumar
- 16 nov 2018
- 3 Min. de lectura
A día de hoy, las escuelas y las academias inician a los alumnos de piano con métodos atractivos en su formato y en su contenido. Hay algunos realmente buenos aunque difícilmente se pueden aplicar en su totalidad sin caer en el hastío. Lo verdaderamente difícil es el salto de ellos al repertorio clásico y ahí interviene el profesor, que debe saber y elegir obras que supongan un reto y a la vez una motivación.
En ese momento, yo recurro al Cuaderno de Ana Magdalena Bach, libro recopilatorio de pequeñas composiciones de Bach y algunas transcripciones de Couperin, Christian Petzold, entre otros. El libro consta de dos volúmenes y fue dedicado a su esposa, cantante y ayudante en algunas de estas transcripciones. Se concibió como un libro didáctico para tocar en familia, de uso puramente doméstico. Nos hace sumergirnos en la música del siglo XVIII propia de los hogares, en los que era habitual tener un virginal (Inglaterra) o espineta italiana (obsérvese la foto inferior) por ser de tamaño pequeño, idóneos para esas sesiones familiares de la época. En el caso de Alemania, lo habitual era el clave y Bach componía para los instrumentos de la época (clave y órgano).


Las primeras obras de Bach que hemos tocado todos los pianistas han sido piezas de este cuaderno. Estos son algunos motivos para entender por qué:
- Son piezas cortas y de relativa dificultad.
- Sirven de transición para pasar de los métodos a un repertorio clásico.
- Aportan una buena técnica digital, muy beneficiosa para la correcta formación de la mano.
- El conocimiento de las estructuras melódicas por progresiones y su relación con la digitación aplicada.
- La iniciación en la música contrapuntística.
- Distintos tipos de toque en una misma pieza, lo cual añade el valor de contrastes de carácter.
- El descubrimiento de los matices por bloques asociados a las progresiones melódicas.
Los profesores tenemos un reto importante con una música tan rica que requiere de explicaciones en un lenguaje cercano al niño. Todo lo mencionado anteriormente se puede y se debe "traducir" al alumno para que pueda entender la música que toca. No voy a negar que tienen una complejidad que no tiene la música popular, pero su estudio da un resultado muy gratificante y es la base de muchas de las claves de la música barroca.
He extraído un ejemplo para que se entienda de un modo más visual lo que antes he mencionado.

Las progresiones melódicas las he delimitado por dos grupos: los del corchete azul tienen un dibujo melódico y los del corchete negro tienen otro.
Dentro del corchete azul: dos compases que parten de la nota aguda RE y los dos siguientes MI, hay entonces una progresión ascendente y eso lo traducimos a un matiz más suave al empezar y uno más fuerte en el bloque ascendente (MI).
Dentro del corchete negro: un compás que parte de la nota DO con melodía descendente y llega a SI en el compás siguiente; se trata de una progresión descendente que se interpreta con una disminución progresiva de la intensidad del toque.
No he especificado dinámicas o matices (p, mp, mf o f) porque eso es algo que se puede consensuar con el alumno. Podría partir de p o mp, ir a un mf o un f y luego decrecer; debido a los teclados de la época que no podían reproducir cambios dinámicos, no tenemos constancia de los matices. Por ello, las composiciones muestran esa clara intención de crecer o decrecer en la línea melódica y armónica formando progresiones (coloquialmente denominado por escalones o terrazas).
He hecho este mini análisis como se lo explicaría a un alumno de 7 a 9 años o un adulto amateur. El análisis musical sería más profundo, adentrándonos en la armonía, el empleo de notas de adorno, etc. pero aquí lo que trataba de mostrar es que este es el tipo de cosas que podemos encontrar en piezas de Bach y que podemos explicarlas para hacer más fácil la interpretación.
En el enlace de abajo, podéis escuchar la interpretación del minueto.
https://drive.google.com/open?id=1bbuqoId0QNwWLdHhlx5LhjozAEyafvBz
“Esto, la música de Bach, es algo que hay que aprender”. Wolfgang Amadeus Mozart.



Comentarios